miércoles, mayo 27, 2015

Era un miércoles...

Fue un miércoles por la noche.
Mi vida nunca más volvió a ser la misma después de aquel instante. Vi todo mi destino, mi futuro en la Tierra desplegado frente a mis ojos.
Estaba yo dirigiendo el momento de Adoracion. La iglesia entera pasó al altar. Algunos arrodillados, otros en pie. Algunos cantando, otros meditando en alguno cosa fuera de allí. De pronto, en medio de todo eso su rostro me capturó. Mi atención fue completamente capturada. Su rostro mostraba una intensa pasión al adorar. Resaltaba en medio de la multitud. Los brazos en alto y una pasión desbordante de querer captar la atención total del Rey. No era simplemente aquello que el líder de Adoracion espera de los hermanos. Eso era verdadera pasión desenfrenada. No importaba gesticular, llorar desmedidamente, gritar y gemir, reír y derramarse desde el alma.

Lo único que pensé fue que yo quería esa pasión desbordada, pero al mismo tiempo yo quería a aquel recipiente que adoraba.

Ese instante fue cuando comprendí que si yo quería compartir el resto de vida con alguien, no debía ser alguien como ella, la que adoraba de verdad, sino que debía ser ella misma.

Aquel momento...

En medio de cánticos y Adoracion,
En medio de pausas de una noche consagrada,
Allí te vi por primera vez.
Sonriente y desconocida para mi.
Aun suenan las risas alrededor,
Todos comparten lo que han vivido en el tiempo anterior.
Nosotros, sentados en el suelo de madera de aquella iglesia. Sentados frente a frente, pero sin mirarnos, llenos de inocencia, sin saber en lo más mínimo lo que Dios haría de nosotros más adelante.
Aun recuerdo esa primera vez que te vi.
Habremos dicho dos o tal vez tres palabras y nada más.
Chaqueta roja, jeans, zapatos de cuero color café. Cabello suelto, lleno de vida y aromas de juventud.
Nunca olvido ese primer momento que te conocí, lleno de simplezas, lleno de inocencia. 

Hoy, ese momento pasa a ser uno de los más valiosos de la historia de un hombre como yo.

¿Qué hubiera sido de mi sin ese momento?

Aun la a Soberanía de Dios nos empuja a alcanzar lo que Él ha propuesto. Aquel momento, no era un accidente, no fue la casualidad, no era el resultado de lo fortuito. Es Su Gracia también.

martes, mayo 26, 2015

Cosas x hacer

Aún hay cosas por hacer...
Un lugar que buscar
Una meta que alcanzar
Una celebración que disfrutar
Un dolor que llorar
Una confusión de la cual salir
Un engaño que aplastar
Un error que reconocer
Una palabra de perdón que pronunciar
Una herida que curar
Una canción que escribir
Una tarea que terminar
Una lectura que completar
Un sermón que oír
Un pecado que abandonar
Una cita a la que asistir
Una oración que concluir

Se acaba el día
Se acaba el tiempo 
Los minutos se diluyen.
Es ahora el momento.

Contradicciones


Lo que era ya no está.
Lo que parecía ser, ahora es otra cosa.
El gozo, parece ser angustia.
La seguridad, ahora es inquietud.

La decisión correcta está delante mío, pero parece imposible el extenderme y alcanzarla. Es un abismo que se forma, un gran peso que no deja dar el impulso.

Las voces a lo lejos se cruzan en mis oídos, mientras miles de alarmas sonando en medio de una ciudad congelada por el silencio. Los perros siempre ladran a lo lejos. De pronto pienso que todo no es como lo pensaba hace un momento. "no, ese no soy yo"

Mi confianza está en quien creó los Cielos y la Tierra. Él es quien nos guiará a un lugar seguro y de paz perpetua.